Está a punto de comenzar la última asamblea del año de
l’Associació de Músics del Carrer i el Metro de Barcelona. El evento se realiza
en la asociación Foment Martinenc, ubicada en el carrer Provença, el pleno
centro de Barcelona, a diez escasos minutos de la plaça de les Glòries
Catalanes.
La asamblea es una de las que realiza la asociación cada dos semanas en la que pueden asistir todos los socios para tratar los temas de actualidad que urgen a la entidad y votar decisiones de importancia. “Se exponen los temas a tratar, se presentan propuestas, se abren debates y se toman decisiones conjuntas, pero siempre democráticamente”, tal y cómo ellos mismos definen en su página web. El acto se celebra en una pequeña sala de actos clásica, ubicada en el interior de Foment Martinenc (una entidad con más de cien años de acción social).
Son las diez en punto, aún hay poca gente, algunas
personas se encuentran repartidas por las decenas de sillas colocadas alrededor
del habitáculo. Entre los asistentes se encuentran Hidro y Beatriz Esquina (vocal de la asamblea), dos de los cinco músicos mostrados en este reportaje. Además, se encontraba Rubén H, presidente de la entidad. Pasados unos cuantos minutos de la hora acordada para
el inicio de la reunión, se decide comenzar. En ese momento habrían entre
treinta y cinco y cuarenta personas aproximadamente en la sala. A pesar de que
parecía ser una asamblea poco ajetreada, por el hecho de ser la última de año y
que las Navidades estaban al acecho, fue todo lo contrario.
Ubicación de la entidad
El presidente de AMUC, Rubén H, abrió el primer tema a
exponer durante el acto. Los socios encargados de gestionar la organización de
la asociación habían redactado un protocolo de faltas y sanciones. Este
documento dicta que en el caso de una discusión entre dos socios de la
asociación, lo primero que se debe hacer es tratar de solucionarlo entre los
dos músicos, en caso de no llegar a un acuerdo se llevará directamente a
asamblea, donde se dirimirá y se dará tiempo a todos los socios para votar y
tratar de encontrar una solución (15 días de reflexión para el voto
aproximadamente).
El documento también tiene en cuenta casos de agresión
verbal entre socios a través de las redes sociales, en este caso específico Whatsapp.
El protocolo dicta que cualquier tipo de agresión de
este tipo se llevarán a asambleas, donde se solucionarán. “Las peleas internas
es lo peor que puede ocurrir porque destruye la convivencia del grupo”, recordó
H. “Si agredes a una persona por Whatsapp te atienes al mismo tipo de sanciones
que si lo hicieses en la asamblea o el propio metro” advertía el músico. Sin
embargo, el equipo recordaba que este tipo de situaciones no ocurren
frecuentemente. “Estas faltas y sanciones se crean para no aplicarlas, de
hecho, no se aplican, son solo una referencia de comportamiento”.“Las normas las hacemos entre todos”, aclaró Beatriz. La normativa sería enviada por e-mail y por Whatsapp,
si algún socio mostrase algún tipo de discrepancia con el contenido de estas se
podría comentar con los administradores.
Otro documento que también se presentó durante el acto
fue el protocolo de proyectos externos, el cual asegura que cuando un socio de
AMUC quiera emprender un proyecto la asociación le brindará apoyo, pero debe
responsabilizarse por carta de que lo va a finalizar. En caso contrario, la
asociación le podría demandar por consecuencias administrativas que acarrean el
proyecto. “La idea es aprender de los errores y tomarlo como una fuerza
positiva para que vayamos mejorando”, señaló Rubén.
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| Exposición de camisetas en La Kasa de la Muntanya. Fuente: @KasaDlaMuntanya (Twitter) |
El abuso de los puntos de metro de AMUC fue el
siguiente tema relevante a exponer. El sistema para tocar durante un cierto
tiempo en puntos (estaciones del suburbano) se hace mediante reserva en una
parrilla. El turno de un músico en un punto puede durar un máximo de dos horas
(excepto en estaciones especiales como Diagonal donde se puede alargar hasta a
tres). El conflicto presentado residía en que algunos socios decidían apuntarse
hasta dos turnos seguidos en la misma estación, cuya acción está prohibida. El
músico solo puede apuntarse hasta dos veces en un mismo punto, pero nunca
consecutivas. Los organizadores declararon que se habían encontrado con este
problema varias veces y avisaron a los socios presentes del hecho.
La sesión parecía llegar a su fin y se terminaría con
el último punto a tratar. El que traería la polémica entre asistentes, los
concursos de acceso para nuevos socios en AMUC para el año que se acercaba. El
ingreso de nuevos músicos en AMUC se establece a partir de unos exámenes de
acceso cada año, en los cuales pueden llegar a acceder hasta cincuenta personas
anualmente. Los encargados expusieron a los asociados de la sala una propuesta,
cerrar el concurso de acceso para 2020. El moderador del acto justificó esta oferta
para “afianzar la asociación”. Las voces del acto explicaron que dedicaban mucho
tiempo a organizar los exámenes de acceso y ese mismo tiempo podría utilizarse
para otras tareas que requieren atención., además, repitieron que sería exclusivamente para 2020.
Así mismo, alentaron a la participación entre todos, “es importante que los nuevos que hayan entrado hace cinco años se involucren más y entiendan que esto es una asociación que se autogestiona”, recordó el moderador. “Uno tiene sus responsabilidades por tener este carnet”.
Así mismo, alentaron a la participación entre todos, “es importante que los nuevos que hayan entrado hace cinco años se involucren más y entiendan que esto es una asociación que se autogestiona”, recordó el moderador. “Uno tiene sus responsabilidades por tener este carnet”.
Sin embargo, hubo un cierto debate al respecto entre los asociados, y algunos no estuvieron de acuerdo con la proposición. Una de las oposiciones fue la de un músico, que propuso establecer unos criterios más rígidos para disminuir el número de nuevos socios. Los encargados respondieron rápidamente indicando que no era una cuestión de cantidad, si no de tiempo. “La cantidad de cincuenta personas es muy sostenible porque de esas quedan dos o tres”. “El examen para los de detrás significa mucho trabajo, esas horas las necesitamos para otras cosas” le respondía Beatriz. “Si pido, debo colaborar, si no, debo respetar lo que sugieren los responsables” opinó una música, en apoyo a las palabras del equipo organizador.
La polémica se resolvió a través de la votación.
Semejante a una consulta popular, las propuestas fueron estas:
- ¿Estamos de acuerdo con que el proyecto se pare de
forma exclusiva durante 2020 en la entrada de nuevos socios?
- Quiénes no estén de acuerdo con que el proyecto se
frene de forma exclusiva durante 2020 en la entrada de nuevos socios que
levanten la mano
La votación se cerró con 44 votos a favor, 2 en contra
y 7 abstenciones. Esta se repetiría el 13 de enero de 2020, con el fin de
ratificar los resultados. Finalmente, un músico invitado que provenía de Canadá,
Lenin, alabó la capacidad de la asociación y destacó que él había participado
en una entidad similar que operaba en el suburbano de Montreal pero que por “falta
de comunicación dentro de la propia asociación se perdió”. “Eso es demasiado
triste”. Seguido de esto destacó que la gestión de músicos en el metro de la
ciudad canadiense aún funciona pero no es gestionada por los propios músicos. “No
hay en todo el planeta Tierra asociación similar a la nuestra, la única que
conocíamos parecida era la de Canadá, manifestó Rubén H, destacando la exclusividad
de la asociación musical como autogestionadora de la organización de músicos en
el metro.
La sesión se cerró con 53 votos, ya que a medida que
iba avanzando la sesión se presentaban nuevos socios. También terminó con un
futuro distinto para la asociación, en la que, si los resultados se repetían el
mes siguiente, podría tomar un camino diferente y “afianzar la asociación”,
como explicaron los encargados.


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